Capitulo I - Una bienvenida diferente.
Entre un chisporroteo de rayos, Heavy-Thor apareció en
Asgard, su hogar, tierras fértiles verdes, y en aquella época nevadas, por
culpa del ivierno. Heavy-Thor se dio cuenta, en Asgard nunca era invierno,
siempre era primavera, gracias al poder de los dioses, algo había pasado.
Apretó el mango de su metal-mjolnir, agudizo los sentidos,
se sintió observado, y escucho como pasos se dirijan a rodearle. De entre los
árboles oía pasos, empezó a agitar su martillo en círculos, corriendo de la
espesura salieron Canis, y otros tipos de guerreros, unos eran de rasgos
latinos, y llevaban una ropa peculiar, oros eran un tipo de féminas que iban
gritando estas eran menos.
Se le acercaron armados con cadenas, bastones, etc. Heavy-Thor
golpeo con su martillo el suelo y la honda expansiva, los tiro al suelo,
algunos se levantaron, pero su martillo les dio la bienvenida entre golpes. Les
venció con facilidad, no le costo mucho, los que no cayeron bajo su martillo,
huyeron. Algo no iba bien, Asgard estaba en peligro.
Agito su martillo de nuevo y lo alzo hacia el aire y alzando
el vuelo, vio la ciudad de Asgard al fondo, acelero, el viento era frío,
mientras se acercaba a Asgard, vio que algunos edificios estaban en ruinas.
Voló a toda la velocidad que pudo.
Sobrevolando la ciudad vio como algunos edificios estaban en
ruinas, y no había asgardianos, sino seres como los que había visto antes,
habían conquistado Asgard, voló hacia el palacio de Odín Osburne, padre de los
dioses.
Entro por un traga luz, rompiendo la cristalera que lo
cubría, vio como el salón del trono estaba lleno de Canis y el resto de esos
desconocidos guerreros, en el trono se encontraba un joven con flequillo,
rubio, algo escuálido y con cara de niño, mas bien de niña.
Odín estaba de rodillas, cargado de grilletes, delante de
él, detrás de él, había otros dioses, y héroes de Asgard.
-¡has llegado en el mejor momento!-dijo ese extraño
joven-¡para ver al famoso Odín y los maravillosos héroes y dioses Asgardianos
morir!-dijo, a continuación movió la mano.
Una de aquellas chicas chillonas le hecho la cabeza hacia
atrás y fue a rasgarle la garganta-¡NOOOOOO!-Heavy-Thor lanzo su martillo, y
consiguió darle a la chica antes de que le rajara la garganta. Todos los
guerreros enemigos se volvieron contra el y cargaron contra el y empezó un
combate a martillazos, Odín se hizo con una lanza de uno de los soldados y
también siguió combatiendo poco a poco fueron el uno hacia el otro hasta
situarse espalda contra espalda, conseguían plantarles cara pero eran muchos y
tarde o temprano se cansarían, a pesar de ser dioses.
Las ventanas estallaron y desde ellas armados con arcos unos
tiradores les ayudaron, les reconoció era el grupo de héroes Barón Rojo, les
estaban cubriendo gracias al cielo, Heavy-Thor cogió a Odín del brazo, agito su
martillo y salieron por una ventana, poniéndose al lado de su compañeros.
-Huid en dirección al bosque, allí hay otro grupo
esperándoos, tendrán un fuego encendido.
-¿y vosotros?
-Nos os preocupéis, rápido iros.
Heavy-Thor agito su martillo de nuevo y salio volando, tras
unos minutos vio el fuego y encendido, eran un grupo de unos veinte
Asgardianos.
-¡rápido por aquí!-dijo y se metieron a unas enormes cuevas
y apagaron el fuego con arena.
Atendieron a Odín había luchado ferozmente, pero debía
descansar, estaba muy cerca del sueño de Odín y no tenía fuerzas suficientes
para esos trotes, el resto llegaron mas tarde, sanos y salvos.
-¿Qué tal se encuentra?
-Bien, está agotado pero no es anda mortal
-¿y tu chico?-le dijo Campuzano, su mentor
-Me gustaría saber que ha pasado
-Has estado fuera el suficiente tiempo para que esto
cambiara.
-¿Qué ha pasado?
-Poco tiempo después de que te fueras, llego ese personaje,
con un ejército de Canis y esos otros guerreros que tú desconoces, nos pillaron
por sorpresa ay además hay otro problema, ese tipo no seria un peligro si no
fuera por su voz, cuando quiere y la utiliza, ese grito te amontona, te impide
luchar, te debilita, por eso han podido con nosotros.
-Y ahora estamos en estas
-Si, el tipo se llama Justino, las chicas esas chillonas son
su elite, su voz produce un efecto similar, pero no tan poderoso solo es
molesto, se denominan bievers, los que tienen esas vestimentas llamativas, y
rasgos latinos son los regueatoneros, y a los Canis ya los conoces. Han tomado
Asgard, y no tenemos hombres suficientes para reconquistarla, solo podemos
hacerles atentados y guerras de guerrillas para matar a uno cuantos antes de
que nos encuentren.
-Debemos atacarles y acabar con ese Justino
-No es posible, su voz podría hasta con tigo, solo el poder
de Odín puede detener ese poder y esta muy débil y agotado.
-Yo también, necesito reponerme, necesito las manzanas de
uhlm, mi poder esta bajo, y estoy bastante débil.
-Pues lo vas a tener complicado, las manzanas esta en el
palacio de Odín
-Hay…hay un árbol del cual…nacen manzanas de uhlm-dijo
Odín-al Norte de Asgard, al norte…
Miro a Odín-tengo que ir, pronto no podré utilizar mi poder
y seré como un mortal
-Es arriesgado, no tengo muchos hombres para…
-No necesito ninguno
-No pretenderás ir solo, no te puedo permitir…
-Ya no soy el niño que era, te agradezco tu preocupación,
pero puedo defenderme solo.
-No se.
-Iré coger unas cuantas manzanas, me comeré una y vendré.
Como
estaba planeado partió en busca del árbol, seria un viaje duro, y peligroso,
pero no faltaría mucho para que perdiera sus poderes y fuera un humano, y tras
eso vendría la muerte.
Llevaba
una bolsa con provisiones que Campuzano le había dado, un poco de comida e
hidromiel, su casco, armadura de escamas, capa, martillo, etc. Hubiera sido mas
aconsejable no ir con sus vestimentas de dios del trueno, pero el prefería ir
como siempre, no sentía vergüenza de lo que era, y no le daba la gana cambiar
su forma de vestir para que le no descubrieran.
Agito
su martillo y alzo el vuelo, no voló muy alto, ya que seria visible, voló entre
los árboles y moviéndose entere el bosque a unos cinco o siete metros del
suelo.
Vio algunas
patrullas de Canis y reguetoneros, pero estas no le vieron a el, se dio cuenta
de que los que se llevaban el trabajo mas duro en el escalafón militar e
Justiniano eran ellos, las bievers, apenas hacían otra cosa que ser una especie
de guardia personal, eso le podía venir bien, para sembrar la discordia entre
ellos.
Ya
habían pactado cual sería el plan, y estaba todo previsto, Heavy-Thor
dispondría de dos semanas para ir a por las manzanas coger para el y para Odín
que también estaba débil.
Cuando
regresara, avisarían al resto de grupos que se encontraban escondidos, se
infiltrarían el la ciudad, mientras Heavy-Thor creaba una distracción y tomarían
el palacio. En cuanto la distracción dejara de ser útil, el único trabajo de
Heavy-Thor era arrasar al enemigo para acabar lo antes posible la guerra y
reconquistar la ciudad.
El
único problema era Justino, su voz era un problema, pero Odín tenía poder para
inutilizarla, en teoría, ahora no pillarían a los dioses y héroes de Asgard por
sorpresa, y los dos dioses mas poderosos de Asgard estaban cabreados y muy cabreados.
Justino tenía los días contados.
Sentía
cansancio, así que decidió hacer una pausa y comer algo estaba hambriento y
jadeante, notaba los síntomas de la debilidad, antes podía volar horas y horas
sin tener que bostezar si quiera, estaba bajo mínimos, con la reserva
encendida, en poco no podría utilizar sus poderes, y seria un simple mortal.
Paro en
cima de un árbol, sobre una rama bastante gruesa, saco de la bolsa de cuero la
comida que le habían dado, y empezó a comer, al terminar había conseguido
calmar un poco el hambre, conseguir algunas energías pero seguía sintiendo
debilidad, se hecho la bolsa al hombro para retomar el viaje cuando escucho un
grito.
Miro
debajo vio que pasaba una niña corriendo, a toda velocidad, detrás de ella un
dragón algo mas grande que un hombre que quería devorarla, era como una
serpiente, con brazos, alas y que escupía fuego.
Salto
del árbol para ayudarla, no era aconsejable, pues son podía desperdiciar las
energías que el quedaban, pero lo hizo, aterrizo entre la mujer acorralada
contra un árbol, y la serpiente.
Esta le
ataco con sus garras, arañando la armadura de Heavy-Thor, era poderosa,
Heavy-Thor porfin empezó a bloquear golpes y le soltó un martillazo que la hizo
retroceder varios metros, la serpiente aprovecho y disparo su fuego contra
Heavy-Thor, que intento bloquear la llamarada con su martillo y el poder de
este, pero estaba demasiado débil.
Las
llamaradas quemaron la capa, la bolsa y las plumas del casco de Heavy-Thor, la
serpiente volvió a la carga, empezó a soltar golpes contra Heavy-Thor, con sus
garras con su cola, y lanzado llamaradas, lanzo un coletazo que hizo a
Heavy-Thor salir volando por los aires. Volvió a exhalar su infernal aliento
calentando la armadura de escamas de Heavy-Thor, el aliento era tan caliente
que las escamas metálicas empezaron a fundirse abrasando a Heavy-Thor.
Heavy-Thor
agito su martillo para salir de un salto de la llamarada, agallo la coraza, y
la arranco, hizo lo mismo con el casco y los broches de la ya quemada capa,
todo se fundió a la vez en el suelo.
La
serpiente le miro y se lanzo a por el semi-desnudo por las llamas, Heavy-Thor
le lanzo un martillazo, la serpiente se desoriento, el volvió a soltar otro y
otro y otro, la serpiente agito las alas para alejarse y vomitar fuego de
nuevo, Heavy-Thor lanzo el martillo que le dio de lleno en la cabeza y este
volvió de nuevo a su mano.
La
serpiente estaba en el suelo, desorientada, Heavy-Thor le soltó golpes hasta
que finalmente mato a aquel demonio. Su armadura, casco y capa habían sido
destruidos, solo llevaba puestas sus botas, algo chamuscada y sus pantalones de
cuero que se encontraban en un estado similar, salvo por los brazaletes de
cuero de los ante brazos y eso el resto había sido chamuscado, tenía algunas
quemaduras en la cara y el pecho, y el vello de su cuerpo había desaparecido,
ese monstruo, esa nimiedad había sido duro oponente en su estado.
Agito
el martillo, no sabía hasta cuando le durarían sus poderes divinos antes de no
tener suficiente energía para usarlos. Iba a ser un viaje difícil.
Capitulo II- La batalla por las manzanas de Uhlm
El instinto le decía que algo no iba bien, estaba cerca,
según las instrucciones del debilitado Odín, pero su instinto le avisaba de
algo, paro el vuelo, estaba ya agotado a pesar de que no era la primera vez que
paraba, avanzo con cuidado entre los árboles, el era grande, musculoso y rubio,
era fácil de descubrir.
Paro, el crujir de ramas pequeñas le indicaba que no estaba
solo, miro a su alrededor, vio de refilón un par de siluetas esconderse tras
unos árboles, se agacho, y con disimulo agarro su martillo de la correa, a
continuación puso la palma de la mano libre en el suelo nevado y con un golpe
seco le dio un pulso de energía que hizo que la nieve de los nevados árboles
cayera, y era mucha nieve, con esta distracción, agito el martillo y salio
volando en dirección a quienes le seguían, voló lo mas bajo que pudo, casi
podía rozar los dedos con la nieve del suelo, se sitúo detrás de uno de ellos
le agarro de una pierna mientras seguía volando haciéndole caer al suelo, y
cuando callo y perdió la lanza que llevaba Heavy-Thor le hundió la cabeza de un
martillazo a la vez que se posaba en el suelo.
Ya se había ocupado de uno, quedaba otro, agudizo el oído,
escucho la cuerda de un arco tensándose y una respiración agitada, el que
quedaba estaba nervioso por lo de la nieve y el sonido de su compañero cayendo,
el sonido del tipo huyendo costosamente por la nieve recorrió el bosque, iba a
dar la alarma seguro, Heavy-Thor agudizo el oído todo lo que pudo, tenía que localizar
el origen del sonido, se concentro, estaba a su izquierda, se preparo y lanzo
el martillo a ras del suelo, segundos después escucho como le destrozaba las
piernas al centinela que huía y este caía al suelo sobre la nieve, el martillo
volvió a su mano, lo agitó y salio volando en dirección al centinela.
Aterrizó al lado suyo, este se intento levantar y gritar,
Heavy-Thor le puso la mano en la boca golpeándole la cabeza contra el suelo, lo
observo era un Cani, que hacían allí, no era casualidad, y los Canis tenían una
cosa buena, o al menos buena para él, eran muy cobardes, así que no le costaría
hacerle hablar.
-¿Qué hacéis aquí?-le susurro al oído.
-Vete al inf…-golpeo con su martillo en la rodilla del Cani,
a la vez que tapaba su asquerosa boca para que no gritara.
-¿Qué hacéis aquí?, te vuelvo a decir, no te molestes en
gritar si no quieres que te de latigazos para que cantes con tus propios
intestinos, ¿me as entendió?-con cara de enorme dolor asintió.- ¿Qué hacéis
aquí?
-Solo una patrulla rutinaria-el único Cani valiente en
Kilómetros a la redonda, y le había tocado a él. Le golpeo la otra rodilla
mientras le volvía a tapar la boca
-Mentira, dime la verdad chico.
-Por el amor de dios-gimió.
Heavy Thor le rompió esta vez una muñeca con el martillo, y
volvió a taparle la boca, estaba siendo mas violento de lo normal, desde lo de
su hermana estaba tocado, pasado de vueltas y agotado sentía un enorme pozo de
tristeza dentro y no sabía bien de que era.
-La, Verdad.
-Sabíamos que ibas a venir, es una trampa, lo del dragón
también la chica era de los nuestros, te debilitaran dentro del bosquecillo hay
unos Canis que tiene unos “civiles”-acento de forma especial esta última
palabra-para obligarte a salvarlos y agotarte mas, en realidad son regueatoneros
disfrazados, creen que estas agónico y eso va a ser tu tiro de gracia.
Heavy-Thor lo levanto le agarro de las sienes conciliador y
le giro la cabeza rompiéndole el cuello, rápido y limpio, sentía…furia.
Dentro del bosquecillo que rodeaba el árbol con las manzanas
de Ulhm, los canis deambulaban de un lado a otro esperando a su persa, los
falsos Civiles estaban sentados rodeados de canis apuntándoles, con sus armas y
esperando al dios del trueno y el metal.
Se escucho el chasquido de una rama, miraron hacia arriba, y
del cielo callo Heavy-Thor semidesnudo con a ropa abrasada y empezó a repartir
golpes a todo lo que tenía delante, la trampa no había surtido efecto y habían
sido vencidos por el supuesto dios agónico.
Realmente estaba agotado, ese último combate lo había
destrozado, tras los disfraces y con atención no le costo ver que era cierto en
realidad eran regueatoneros, se dejo caer y fue arrastrándose hasta el enorme
árbol, cogió varias manzanas y por fin mordisqueo una, el efecto fue
instantáneo, se sintió lleno de energías como una bomba a punto de estallar, se
la comió entera, después cogió unas cuantas mas, agito su martillo y voló a
toda velocidad hacia el refugio.
Hacía demasiado que no volaba de esa manera, sin ahorrar
energía, desfogándose, lo necesitaba, necesitaba soltar toda la oscuridad que
llevaba dentro, estrés, ira, tristeza, mucha, mucha tristeza con un origen
desconocido, debería ser lo de su hermana lo de su patria, pero no eso no le entristecía
tanto lo otro el origen de aquella tristeza era desconocido y poderosos muy
poderoso, sentía gansa de desfallecer, pero gracias al cielo, o a lo que fuera,
el resto de sus sentimientos, eran lo suficientemente fuertes para
contrarrestar en suma, el de oscuridad, la ira, la venganza, el honor, el amor
fraternal, el deber, eso el hacía ir hacia delante y nada mas.
En un par de horas yendo a toda velocidad aterrizo en el
refugio, le tiro la bolsa con las manzanas a uno de los hombres para que se la
llevara a toda prisa a su padre, estaba hecho, en unas horas atacarían Asgard
al 100% de sus fuerzas mágicas y entrarían de lleno.
-¡Enhorabuena!-dijo Campuzano mientras le palmeaba la
espalda, y tras un vistazo rápido-Veo que tenías calor-dijo ante la
semidesnudez de Heavy-Thor-por lo menos las botas y los pantalones te han
aguantado-río con alegría.-Estas bien verdad.
-Si mis heridas están curadas, y estoy a rebosar de energía
otra vez.
-¿y por dentro?, tienes pinta de estar con algo rondándote
la cabeza
-No tranquilo
-¿no será la rubita esa que te traía loco cuando eras un
chavalito?
-¿Cuál?-sonrrió
-la chavalita esa, como era, algo así como Bianc…
-¡Señor!
Campuzano se giro subitamente.
-¿Qué pasa?
-Están atacando Asgard
-como no he dado ninguna orden-el tono de su voz cambio
drásticamente.
-No somos nosotros, ni ningún Asgardianos
-Gigantes del hielo o…
-Dicen que es ChOkI
Heavy-Thor y Campuzano se miraron, algo raro estaba pasando.
Capitulo III-El asedio
Habían pasado ya varias semanas desde la noticia, y a pesar
de que no podían corroborarla, todo lo que querían estaba claro que dentro de
la ciudad de Asgard había una serie de ataques y conflictos que estaban
debilitando a su enemigo, fuera por parte de ChOkI, o por parte de quien fuera.
Así tras una semana, en la que Odín fue recuperando poco a
poco su poder gracias a las manzanas, decidieron, reagruparse co todos los
aventureros, soldados, dioses y héroes de Asgard, forman un ejercito y tomar la
ciudad.
Odín era el único con poder suficiente para poder resistir
la voz infernal de Justino, pero todavía tenía que recuperarse, al ser un dios
con tanto vivido, su energía a pesar de ser mas poderosa, era mas difícil de
usar, de concentrar, y de reponer, Heavy-Thor se recuperaba rápido, y
recuperaba sin dificultad su energía, pero Odín era otro caso, y necesitaría
mas tiempo para reponerse, sobre todo ahora que el sueño de Odín se acercaba.
Toda Asgard y sus
ciudadanos odiaban a aquellos invasores, con lo que fue fácil sitiar la ciudad,
las granjas que suministraban comida a los invasores en la ciudad, solo lo
hacían por miedo a las represarías, una vez que el ejercito de Odín, los fue
expulsando hacia la ciudad y libero a las gentes de su yugo, no tuvieron
problema en cortar la entrada de alimentos a los opresores.
Con Justino ocupado, en su enemigo interior, era muy fácil
ganar esa guerra, la gente adoraba a los dioses y héroes de Asgard, les dieron
toda la ayuda posible, pudieron incluso formar una pequeña milicia de plebeyos,
para vigilar los caminos, y localizar a los últimos reductos enemigos, que se
hubieran escapado del sitio, esas milicias, podían encargarse de las tareas mas
mundanas, y así el ejercito de Odín podría reconquistar Asgard. Ya que a pesar
de no ser dioses o héroes, eran asgardianos, y eran igual de valientes y
arrojados que ellos.
Una mañana, vieron desde su campamento como los almacenes de
víveres asgardianos ardían, todos ellos, eso no era bueno para Justino, sin la
comida que había en ellos, el sitio duraría unas pocas semanas más, ya que el
problema de tener un ejército tan grande era que había que alimentarlo.
Los hombres que Campuzano tenía en la ciudad les dijeron que
el grupo de resistencia que estaba entreteniendo a los invasores había sido el
culpable de aquella acción, los graneros reales, y los depósitos de comida
habían ardido hasta los cimientos, y no podrían aguantar más de dos o tres
semanas de sitio.
Y además, Justino, para poder aguantar un poco mas el sitio,
estaba requisando alimentos a la población civil, y dentro de la ciudad se
estaba tramando una rebelión, eso les venía bien, si atacaban a la vez que se
producía el estallido, los hombres de Justino estarían tan desorganizados que
no representarían una amenaza, además debían intervenir, si no tras el
estallido los hombres de Justino masacrarían a los civiles.
También se habían enterado del plan de Justino, en cuanto al
asedio, tenía pensado acabar con la resistencia interna primero y después con
ellos, al parecer les temía, ya que en el fondo no era más que un cobarde,
estaba empezando a desesperarse. Tras eso Odín le dio instrucciones a los
hombres de Campuzano de que volvieran y se pusieran en contacto con los
cabecillas de la revuelta, que les dijeran que tenían apoyo desde fuera, y que
cuando se alzaran en contra de Justino les hicieran alguna señal con fuego, y
si podían que localizaran a la resistencia, que estaba volviendo loco a
Justino.
Tras la reunión Heavy-Thor salió a meditar, por los bosques
que guarecían al campamento. Ya no llevaba la ropa abrasada, ahora llevaba un
pantalón de cuero y unas botas de cuero simples, y una capa de piel simple, no
quería llevar grandes armaduras, con grandes ornamentos, no se sentía digno de
ello, pensaba continuamente en su hermana, el sentimiento de al traición le
remordía y no abandonaba su mente, se preguntaba “¿fui leal a mi familia y a
mis camaradas, o traicione a mi hermana?”.
Su hermana no era mala persona, pero siempre había estado en
segundo plano, el gran Odín padre de los dioses no quería una hija, la pobre
nunca había tenido un padre, solo le había tenido a él, se querían como
hermanos, eran inseparables, de niños siempre jugaban juntos, era una chica
rubia, preciosa y dulce, era la hermana perfecta, y ante el desprecio de su
padre ella no hacía aprecio, tenía a su hermano que cuidaba de ella, y eso era
suficiente.
Pero su hermano el poderoso Heavy-Thor le fallo, cuando
alcanzaron los diez años, Heavy-Thor fue enviado con un grupo de héroes, Barón
Rojo, vivió miles de aventuras con ellos, mientras se instruía, pasando de
jugar con palos, a luchar contra monstruos, y demonios, de hacer carreras, a
tener que cortar cientos de árboles cada día para pulir su fuerza, de reír y
picar a su hermana, a estar serio y buscar los puntos débiles de su próximo
enemigo.
No era un niño cuando se fue, pero tampoco un adulto, nadie
le cuidaba, nadie le quería ni le mimaba ya, a pesar de que no tenía que sufrir
el desprecio de Odín y era su preferido, a pesar de que tenía el cariño
soldadesco de sus maestros y de los héroes de Barón Rojo, a pesar de estar
teniendo una infancia con aventuras que todo niño soñaría, a pesar de eso,
estaba solo, se sentía solo, y finalmente maduro convirtiéndose en el guerrero
perfecto, en el líder perfecto, en el heredero perfecto de Odín.
Y así con diecinueve años, siendo lo que Odín deseba que
fuera, volvió a Asgard, y ya nada era igual, su hermana, vestía como uno de sus
enemigos, cmbio su nombre por uno diferente, como una choni, se había quedado
sola, mas sola que Heavy-Thor, ya que este tenia a sus camaradas, había sido
premiado con un arma mitológica y poderosa, y había sido convertido en el dios
del trueno y el metal.
Pero su hermana había pasado todos aquellos años sola, sin
nadie que le mostrara aprecio, sin ningún regalo ni premio, y su dulzura y
cariño se habían convertido en rencor y odio, se había juntado con los enemigos
de Asgard y se estaba convirtiendo en uno de ellos, ya que a lo malo que
tenían, le trataban mejor que los propios asgardianos aunque fuera por interés.
Y al igual que su hermano pensaba que había sido abandonada
por este, y que la había dejado sola. Durante unos meses Heavy-Thor intento
recupera a su hermana, pero no pudo ella se hundió finalmente en la oscuridad y
dejo la semilla de esta en el alma de Heavy-Thor. Intento atacar Asgard, y
cuando fracaso tuvo que ser exiliada. El fracaso de sus planes y su exilio fue
a manos de Heavy-Thor, que había sido obligado por su padre, esto hizo que
ChOkI, odiara a su propio padre, y se alejo para siempre de Heavy-Thor.
El fue nombrado guardián de Asgard, y vivió aventuras, ella
se quedo en el exilio trazando planes sin parar para conquistar mundos, Asgard,
y vencer a su familia.
Ahora un grupo de rebeldes, hacía la vida imposible a
Justino, la líder según decían se parecía a ChOkI. El quería pensar que era
así, que por fin había conseguido perdonar el enrome pecado de su hermano, que
había decidido ir por el buen camino, que les estaba ayudando. Solo alguien que
viviera en el palacio real de Asgard, podría conocer tan bien Asgard como para
dar esos golpes tan dolorosos para Justino, como por ejemplo la quema de los
suministros y el grano real, que acortaría tremendamente el asedio. Tenía que
ser ella.
Los días pasaron y las reuniones estratégicas se celebraban
dos o tres veces al día, estaban esperando la rebelión civil para atacar, pero
no llegaba, a pesar de lo cambios de estrategia el plan se mantenía, a la
primera señal de rebelión civil, asaltarían las murallas e irían por estas
hacia el palacio, eliminando todo lo que se pusiera en medio para detener a las
tropas que salieran a contener la rebelión, los civiles rebeldes se encargarán
de eliminar a los centinelas que hubiera por la ciudad, el ejército de Odín de
eliminar a las tropas opresoras que salieran a reprimir la rebelión, Odín y
Heavy-Thor irían a por Justino, no era poderoso, pero para neutralizar los
efectos de su voz necesitarían el poder de los dos.
Una mañana vieron una flecha en llamas salir desde la ciudad
hacia fuera, pasando por encima de las murallas, esa debía ser la señal,
decidieron atacar, dispararon una flecha en llamas hacia la ciudad, para avisar
a los rebeldes, y se dispusieron al asalto de las murallas, los centinelas
desde el campamento de Odín avistaron los primeros símbolos de rebelión, el
ejercito de Odín empezó el ataque, rápidamente tomo las murallas y se
dirigieron a palacio por estas, ahora era el turno de Odín y Heavy-Thor.
-¿estás listo hijo?
-si padre
Odín agarro su lanza con las dos manos, la choco contra el
suelo y tras un resplandor aparecieron en el salón del trono de Asgard.
-os estaba esperando-era Justino-¡rodeadlos!
Un montón de bievers aparecieron y los rodearon
-¿crees que con esto podrás con nosotros?
Justino abrió la boca y empezó a entonar una melodía,
intentaba debilitarlos, Odín choco su lanza contra el suelo, el tintineo
chocaba con la melodía de Justino bloqueándola, Justino entono con mas fuerza,
Odín le dio mas presión a su lanza aumentando el tintineo. Las bievers se les
lanzaron, Heavy-Thor no podía atacarlas sin dejar la protección de Odín ante el
canto, pero si no lo hacia atacarían a Odín rompiendo su concentración.
Un disco voló por la sala dándole ha Justino en la cara,
solo le hizo un rasguño pero gracias a él dejo de cantar.
Con rapidez Heavy-Thor se lanzo contra las bievers,
eliminándolas una por una, Justino se levanto, hizo un amago de entonar, pero
Odín le lanzo su lanza dándole en un pie, Justino cayo al suelo gritando,
Heavy-Thor acabo con las ultimas bievers, y cuando Justino hizo amago de volver
a cantar Heavy-Thor le lanzo el martillo que el acertó en toda la boca
rompiéndole todos y cada uno de sus dientes, e impidiéndole cantar.
Ya estaba habían ganado, era cuestión de tiempo que sus
tropas vencieran a las de Justino.
Un portal de fuego se abrió en medio de la sala, produciendo
una explosión que lanzo a Odín y a Heavy-Thor por los aires, del portal salio
una especie de reptil con brazos, se
acerco reptando hacia Justino que se encontraba en el suelo sangrando por la
boca y le hablo con una voz silbante y con su lengua bífida-te dije, que
atacaras y consiguieras Asgard para mi, mientra yo intentaba conseguir la
tierra, te fije que era importante porque si yo no conseguía conquistarla
necesitaríamos esta posición, te dije que debías matar a todos los dioses y
héroes Asgardianos, y sobre todo a ese-señalo a Heavy-Thor-que yo me encargaría
de eliminar al resto de vengadores, te dije que debíamos hacerlo para preparar
su llegada-dijo refiriéndose a un personaje desconocido-te dije que había que
dar prioridad ha la eliminación de los vengadores, para que no representaran un
peligro para él, y para que consiguieras cumplir mis ordenes te di el cien por
cien de nuestros efectivos, ahora vengo, tras casi ser destruido, y me
encuentro que has cumplido la mitad de lo que te pedí, la mitad no importante,
que estas perdiendo esa mitad, porque están reconquistando la ciudad, y lo otro
que te pedí no esta cumplido, el dios no ha muerto y ahora esta fuerte de
nuevo.
Justiniano intento articular palabras con su mandíbula rota
en pedazos-peffofame…fa…vifa…
-o por supuesto, necesito una cabeza de turco para que el
calme su vida, no pienso pagar yo tus errores, además así tu pagaras los míos.
Le apunto y con un haz de fuego lo hizo desaparecer. A
continuación vio a Heavy-Thor.
-¿sabes lo bueno de que tus amigos me enviaran al infierno?,
que allí conseguí poderes infernales-sonrío mostrando sus colmillos.
Heavy-Thor y Odín se le lanzaron y empezaron a atacarle, la
sierpe se encontraba acorralada se encogió sobre si misma y al abrirse genero
una explosión alejándolos de ella. Tras haber ganado espacio, de sus manos
surgieron llamas infernales que les dieron a ambos.
Les destrozaron, Odín perdió el conocimiento, y Heavy-Thor
estaba apunto.
Se encontraba tirado en el suelo, su ropa de nuevo hecha
jirones, y el martillo en su mano, estaba agotado, tenía energías gracias a las
manzanas pero mentalmente estaba agotado, su sentido del deber, del honor o de
la lealtad ya no le podían dar mas fuerzas, giro su cabeza, y vio que al lado
suyo en el suelo estaba calvado el disco que había dado a Justino y le había
interrumpido, lo reconoció, era como los que usaba ChOkI, ella había estado
allí, les había ayudado, y era la que había organizado la resistencia contra
Justino, a pesar de todo, les había dado la oportunidad de reconquistar Asgard,
pero el volvía a fallar, volvía a fallar a su hermana, a su padre, a sus
camaradas y a su patria, ver el disco y saber que estaba fallando de nuevo a su
hermana le desmoralizo todavía mas, los sentimientos de deber, lealtad u honor
a no le daban fuerzas, solo sentía oscuridad, una oscuridad enorme, que le
inundaba, tristeza, melancolía, depresión, rencor, miedo e ira, todos aquellos
sentimientos se sumaban finalmente y daban como resultado ira, la sentía le
inundaba, le fluía por las venas, contra mas los pensaba mas ira tenía, estaba
furioso, rabioso, su hermana le había ayudado, quería cambiar las cosas ir por
el buen camino, y por culpa de ese reptil no lo conseguiría, acabaría con
ellos, y no le dejaría recuperar a su hermana, esa suma de ira descontrolada le
iba ha hacer estala lr de rabia, se levanto, le daba igual que fuera mas
poderoso esa asquerosa serpiente, que Odín no pudiera luchar, o que el no
tuviera la moral para combatir, quería destrozar algo y la serpiente estaba
allí.
Se le acerco volando y cuando llego a su altura le soltó un
martillazo, la serpiente intento contraatacar con un puñetazo de su puño en
llamas, Heavy-Thor lo detuvo con el martillo, y devolvió con otro martillazo,
siguió martilleándole el pecho y haciéndole retroceder, la serpiente consiguió
desembozarse de él y ganando terreno soltó fuego con todas sus fuerzas contra
él.
Una tormenta de fuego envolvía a Heavy-Thor intentando
ahogarle dentro, Heavy-Thor interponía su martillo con el poder eléctrico de la
tormenta para poder guarecerse de aquel fuego infernal, pero no era suficiente,
necesitaba mas poder, mas energía, necesitaba transformar aquella rabia en
poder real, debía dejar de ser su motivación APRA ser su fuerza de energía, se
concentro, le dio mil vueltas, enrabiándose cada vez mas y mas y mas, su
respiración se convirtió en un rugido de pura ira, mas ira mas ira, fallar a su
gente, siempre decepcionándola, no cumpliendo las expectativas, ira, ira,
soledad, ira.
De repente entre la tormenta ígnea que había creado, estallo
entre fogonazos eléctricos, y la sierpe salio disparada contra una pared, se
recompuso y alzo la vista buscando el origen de aquel poder, y vio
electricidad, pura electricidad, el dios había alcanzado su grado máximo de
poder, había generado a través de su poder, un nuevo estado físico, era
energía, el dios le miro, entre tanta energía era imposible discernir una figura, solo veía
fogonazos eléctricos. De repente le pareció ver unos ojos detrás de aquella
masa de poder, que le miraron, de la masa eléctrica salieron dos fogonazos en
su dirección, que le dieron de lleno, llevaban algo dentro, que le golpeo y
destrozo internamente, mientras la capa de electricidad le electrocutaba y
chamuscaba la piel, se estaba asando mientras eso le golpeaba y le echaba
varios metros hacia atrás, finalmente callo al suelo y lo que quiera que fuera
que le había golpeado y electrocutado volvió a la masa eléctrica.
Heavy-Thor volvió a encerrar ese nuevo poder dentro de su
cuerpo, volviendo a su estado normal, se acerco, la serpiente tenía la piel
completamente quemada, los ojos se le habían quemado y se estaban deshaciendo,
estaba a punto de morir.
Heavy-Thor le agarro y amenazándole con el martillo le
grito:
-¿¡quien es ese al que sirves monstruo!?
La serpiente estaba destrozada, asada. Pero a pesar de eso
saco fuerzas para hablar.
-el…mismo…que exterminara…a….tu…s…amigo…s
La serpiente empezó a arder y desaparecido, no sabía si
estaba muerta o había vuelto al lugar del que había salido pero ahora le
preocupaban más sus compañeros terrícolas.
Unas horas después se encontraba delante de Odín algo mas recuperado, en su
trono y de Campuzano, la ciudad era suya ya, habían liberado a los Asgardianos,
ahora vendría una época de reparaciones, pero Asgard volvería a resplandecer,
llevaba una ropa de cuero de vasallo, lo primero que habían encontrado, y
explicaba a Campuzano y a Odín lo que había pasado y lo de su transformación.
-Bien, deberías tener cuidado con ese poder, utilízalo con
cabeza, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. En cuanto a lo de
volver a la Tierra…
-Si…
-dado el peligro que pueden correr tus amigos, podrás
volver, pero antes acepta unos regalo de tu padre.
-No tienes opción-sonrió Campuzano al decirlo.
Unos siervos entraron con algunos objetos, uno de ellos
llevaba una enorme caja de metal.
-Abridla-ordeno Odín
La caja se abrió como un armario dentro había una armadura
parecida a la que llevaba antes Heavy-Thor, pero mas modernizada.
-Pruébatela
Los siervos salieron y tras la intimidad de la caja
Heavy-Thor se la puso cuando salió estaba resplandeciente.
El casco había sido sustituido por una especie de diadema
masculina con unas alas plateadas en los lados, que hacían que el pelo dorado
de Heavy-Thor cayera por la parte de atrás de su cabeza.
La armadura era de láminas grandes superpuestas en cuatro
capas que caían en forma de pico que se iban estrechando y afilando al llegar a
la cadera, en cada capa de láminas había un par de espejos redondeados y
plateados del tamaño de un puño cerrado.
Los pantalones eran de cuero negro llevaban un bordado en
espirales y en del cinturón de cuero marrón caían unas tiras de seda ancha y dorada
del lado derecho de la cadera.
Llevaba unos brazaletes plateados, que tenían grabados de su
historia con héroes y dioses combatiendo, estos tenían una forma anatómica como
el resto de la armadura y por encima de las botas de cuero que llegaban hasta
la rodilla, se ataban unas grebas con el mismo diseño y adornos de los
brazaletes.
La capa consistía en un accesorio para la armadura que se
enganchaba a la altura del deltoides e iba de hombro a hombro con siete tiras
de lino rojo, de un grosor de dos palmos y que llegaban hasta el suelo.
-La verdad es que te sienta fenomenal-dijo Campuzano
-Me gusta, es muy cómoda y ligera
-y te protegerá bien-dijo Odín.
Se levanto y fue hacia la siguiente caja, mostrándosela a
Heavy-Thor, dentro estaba el metal-mjolnir, pulido y reluciente, Heavy-Thor lo
agarro.
-lo he mandado pulir y embellecer, han dado grasa al cuero
de la empuñadura y a la correa, para embellecerla y cuidarla y con una serie de
aceites han dado ha la cabeza del martillo belleza al quitarle los arañazos y
mas resistencia para protegerla y que no se facture, ahora esta reluciente de
nuevo. Abre esa caja-le ordeno Odín, Heavy-Thor agarro la correa del martillo a
una arandela de su cinturón que permitía poder guardarlo para no llevarlo
constantemente en la mano.
Abrió la caja y encontró una bolsa de cuero de viaje, con
grabados en el cuero.
-En esa bolsa encontraras unas cuantas manzanas de Uhlm por
si necesitas energías, de nuevo, y algunos remedios curativos, junto a algunas
pertenecías tuyas, es mágica así que puedes meterle todo el equipaje que
quieras, no se cuanto tiempo as a estar fuera así que te la he regalado para
que puedas aguantar fuera mucho tiempo.
-Bueno yo también tengo un regalo para ti.-dijo Campuzano, a
continuación se le acerco y se lo dio.
Era un cuchillo, lo desenfundo, tenia dos palmos de largura,
y una forma curvada anatómica, el cuero de la vaina y de la empuñadura, eran
rojos, eran un cuchillo pe combate precioso, Heavy-Thor se lo ciño al cinto.
-Gracias a los dos por tantos regalos.
-Ten cuidado ahí fuera chico.
-Hijo, a pesar de que estés preparado para estar mucho
tiempo fuera no te olvides de nosotros.
-de acuerdo, una cosa mas, ¿se sabe quienes eran los de la
resistencia?
-No, al parecer desaparecieron poco después de la toma de
Asgard.
-ah, de acuerdo-Heavy-Thor parecía decepcionado-bueno
adiós-agito su martillo y se teletransporto al mundo humano.
-No te preocupa-preguntó Campuzano
-Es mi hijo, podrá con ello
-sabes bien lo que paso con el último dios que experimento
tanto poder verdad
-Si, pero cuando yo gane ese poder lo puede controlar, solo
tuve que sacrificar un ojo por él.
-Si pero no me refería a ti-aclaro Campuzano-el último dios
en experimentarlo, no hizo ningún sacrificio al árbol de Yigddrasil, se volvió
loco y se suicido
-El estaba consumido por la ira y la oscuridad, mi hijo es
el estandarte de la luz, por favor él esta por encima de eso, tiene a su ira
controlada, y no hay oscuridad en su corazón.
-O eso es lo que aparenta-dijo mientras hacía caso a la cara
de furia con la que le miraba Odín y pensaba en la desgraciada ChOkI y lo que
ella podía generar en su hemano.
BDC
BDC
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