Bienvenidos

Bienvenidos a Los Vengadores del 11.
La página oficial del famoso grupo de energu... de Super-heroes, que luchan contra el crimen, el mal, las injusticias, los canis y los socialistas.
Si queréis ser partidarios de este grupo, pulsad el botón g+1 y asi os añadiremos en nuestra lista de Aliados y partidarios. Recordad que para seguir el hilo argumental de la historia deberéis leer primero las entradas mas antiguas(que estaran al final) la saga que se este escribiendo en el momento, aparecera en la pagina principal, las sagas anteriores estaran en otras páginas arriba, os recomiendo que empeceis por las páginas que contienen la historia y las primeras sagas.

Saga IV Hogar dulce hogar

Capitulo I - Una bienvenida diferente.
Entre un chisporroteo de rayos, Heavy-Thor apareció en Asgard, su hogar, tierras fértiles verdes, y en aquella época nevadas, por culpa del ivierno. Heavy-Thor se dio cuenta, en Asgard nunca era invierno, siempre era primavera, gracias al poder de los dioses, algo había pasado.
Apretó el mango de su metal-mjolnir, agudizo los sentidos, se sintió observado, y escucho como pasos se dirijan a rodearle. De entre los árboles oía pasos, empezó a agitar su martillo en círculos, corriendo de la espesura salieron Canis, y otros tipos de guerreros, unos eran de rasgos latinos, y llevaban una ropa peculiar, oros eran un tipo de féminas que iban gritando estas eran menos.
Se le acercaron armados con cadenas, bastones, etc. Heavy-Thor golpeo con su martillo el suelo y la honda expansiva, los tiro al suelo, algunos se levantaron, pero su martillo les dio la bienvenida entre golpes. Les venció con facilidad, no le costo mucho, los que no cayeron bajo su martillo, huyeron. Algo no iba bien, Asgard estaba en peligro.
Agito su martillo de nuevo y lo alzo hacia el aire y alzando el vuelo, vio la ciudad de Asgard al fondo, acelero, el viento era frío, mientras se acercaba a Asgard, vio que algunos edificios estaban en ruinas. Voló a toda la velocidad que pudo.
Sobrevolando la ciudad vio como algunos edificios estaban en ruinas, y no había asgardianos, sino seres como los que había visto antes, habían conquistado Asgard, voló hacia el palacio de Odín Osburne, padre de los dioses.
Entro por un traga luz, rompiendo la cristalera que lo cubría, vio como el salón del trono estaba lleno de Canis y el resto de esos desconocidos guerreros, en el trono se encontraba un joven con flequillo, rubio, algo escuálido y con cara de niño, mas bien de niña.
Odín estaba de rodillas, cargado de grilletes, delante de él, detrás de él, había otros dioses, y héroes de Asgard.
-¡has llegado en el mejor momento!-dijo ese extraño joven-¡para ver al famoso Odín y los maravillosos héroes y dioses Asgardianos morir!-dijo, a continuación movió la mano.
Una de aquellas chicas chillonas le hecho la cabeza hacia atrás y fue a rasgarle la garganta-¡NOOOOOO!-Heavy-Thor lanzo su martillo, y consiguió darle a la chica antes de que le rajara la garganta. Todos los guerreros enemigos se volvieron contra el y cargaron contra el y empezó un combate a martillazos, Odín se hizo con una lanza de uno de los soldados y también siguió combatiendo poco a poco fueron el uno hacia el otro hasta situarse espalda contra espalda, conseguían plantarles cara pero eran muchos y tarde o temprano se cansarían, a pesar de ser dioses.
Las ventanas estallaron y desde ellas armados con arcos unos tiradores les ayudaron, les reconoció era el grupo de héroes Barón Rojo, les estaban cubriendo gracias al cielo, Heavy-Thor cogió a Odín del brazo, agito su martillo y salieron por una ventana, poniéndose al lado de su compañeros.
-Huid en dirección al bosque, allí hay otro grupo esperándoos, tendrán un fuego encendido.
-¿y vosotros?
-Nos os preocupéis, rápido iros.
Heavy-Thor agito su martillo de nuevo y salio volando, tras unos minutos vio el fuego y encendido, eran un grupo de unos veinte Asgardianos.
-¡rápido por aquí!-dijo y se metieron a unas enormes cuevas y apagaron el fuego con arena.
Atendieron a Odín había luchado ferozmente, pero debía descansar, estaba muy cerca del sueño de Odín y no tenía fuerzas suficientes para esos trotes, el resto llegaron mas tarde, sanos y salvos.
-¿Qué tal se encuentra?
-Bien, está agotado pero no es anda mortal
-¿y tu chico?-le dijo Campuzano, su mentor
-Me gustaría saber que ha pasado
-Has estado fuera el suficiente tiempo para que esto cambiara.
-¿Qué ha pasado?
-Poco tiempo después de que te fueras, llego ese personaje, con un ejército de Canis y esos otros guerreros que tú desconoces, nos pillaron por sorpresa ay además hay otro problema, ese tipo no seria un peligro si no fuera por su voz, cuando quiere y la utiliza, ese grito te amontona, te impide luchar, te debilita, por eso han podido con nosotros.
-Y ahora estamos en estas
-Si, el tipo se llama Justino, las chicas esas chillonas son su elite, su voz produce un efecto similar, pero no tan poderoso solo es molesto, se denominan bievers, los que tienen esas vestimentas llamativas, y rasgos latinos son los regueatoneros, y a los Canis ya los conoces. Han tomado Asgard, y no tenemos hombres suficientes para reconquistarla, solo podemos hacerles atentados y guerras de guerrillas para matar a uno cuantos antes de que nos encuentren.
-Debemos atacarles y acabar con ese Justino
-No es posible, su voz podría hasta con tigo, solo el poder de Odín puede detener ese poder y esta muy débil y agotado.
-Yo también, necesito reponerme, necesito las manzanas de uhlm, mi poder esta bajo, y estoy bastante débil.
-Pues lo vas a tener complicado, las manzanas esta en el palacio de Odín
-Hay…hay un árbol del cual…nacen manzanas de uhlm-dijo Odín-al Norte de Asgard, al norte…
Miro a Odín-tengo que ir, pronto no podré utilizar mi poder y seré como un mortal
-Es arriesgado, no tengo muchos hombres para…
-No necesito ninguno
-No pretenderás ir solo, no te puedo permitir…
-Ya no soy el niño que era, te agradezco tu preocupación, pero puedo defenderme solo.
-No se.
-Iré coger unas cuantas manzanas, me comeré una y vendré.
Como estaba planeado partió en busca del árbol, seria un viaje duro, y peligroso, pero no faltaría mucho para que perdiera sus poderes y fuera un humano, y tras eso vendría la muerte.
Llevaba una bolsa con provisiones que Campuzano le había dado, un poco de comida e hidromiel, su casco, armadura de escamas, capa, martillo, etc. Hubiera sido mas aconsejable no ir con sus vestimentas de dios del trueno, pero el prefería ir como siempre, no sentía vergüenza de lo que era, y no le daba la gana cambiar su forma de vestir para que le no descubrieran.
Agito su martillo y alzo el vuelo, no voló muy alto, ya que seria visible, voló entre los árboles y moviéndose entere el bosque a unos cinco o siete metros del suelo.
Vio algunas patrullas de Canis y reguetoneros, pero estas no le vieron a el, se dio cuenta de que los que se llevaban el trabajo mas duro en el escalafón militar e Justiniano eran ellos, las bievers, apenas hacían otra cosa que ser una especie de guardia personal, eso le podía venir bien, para sembrar la discordia entre ellos.
Ya habían pactado cual sería el plan, y estaba todo previsto, Heavy-Thor dispondría de dos semanas para ir a por las manzanas coger para el y para Odín que también estaba débil.
Cuando regresara, avisarían al resto de grupos que se encontraban escondidos, se infiltrarían el la ciudad, mientras Heavy-Thor creaba una distracción y tomarían el palacio. En cuanto la distracción dejara de ser útil, el único trabajo de Heavy-Thor era arrasar al enemigo para acabar lo antes posible la guerra y reconquistar la ciudad.
El único problema era Justino, su voz era un problema, pero Odín tenía poder para inutilizarla, en teoría, ahora no pillarían a los dioses y héroes de Asgard por sorpresa, y los dos dioses mas poderosos de Asgard estaban cabreados y muy cabreados. Justino tenía los días contados.
Sentía cansancio, así que decidió hacer una pausa y comer algo estaba hambriento y jadeante, notaba los síntomas de la debilidad, antes podía volar horas y horas sin tener que bostezar si quiera, estaba bajo mínimos, con la reserva encendida, en poco no podría utilizar sus poderes, y seria un simple mortal.
Paro en cima de un árbol, sobre una rama bastante gruesa, saco de la bolsa de cuero la comida que le habían dado, y empezó a comer, al terminar había conseguido calmar un poco el hambre, conseguir algunas energías pero seguía sintiendo debilidad, se hecho la bolsa al hombro para retomar el viaje cuando escucho un grito.
Miro debajo vio que pasaba una niña corriendo, a toda velocidad, detrás de ella un dragón algo mas grande que un hombre que quería devorarla, era como una serpiente, con brazos, alas y que escupía fuego.
Salto del árbol para ayudarla, no era aconsejable, pues son podía desperdiciar las energías que el quedaban, pero lo hizo, aterrizo entre la mujer acorralada contra un árbol, y la serpiente.
Esta le ataco con sus garras, arañando la armadura de Heavy-Thor, era poderosa, Heavy-Thor porfin empezó a bloquear golpes y le soltó un martillazo que la hizo retroceder varios metros, la serpiente aprovecho y disparo su fuego contra Heavy-Thor, que intento bloquear la llamarada con su martillo y el poder de este, pero estaba demasiado débil.
Las llamaradas quemaron la capa, la bolsa y las plumas del casco de Heavy-Thor, la serpiente volvió a la carga, empezó a soltar golpes contra Heavy-Thor, con sus garras con su cola, y lanzado llamaradas, lanzo un coletazo que hizo a Heavy-Thor salir volando por los aires. Volvió a exhalar su infernal aliento calentando la armadura de escamas de Heavy-Thor, el aliento era tan caliente que las escamas metálicas empezaron a fundirse abrasando a Heavy-Thor.
Heavy-Thor agito su martillo para salir de un salto de la llamarada, agallo la coraza, y la arranco, hizo lo mismo con el casco y los broches de la ya quemada capa, todo se fundió a la vez en el suelo.
La serpiente le miro y se lanzo a por el semi-desnudo por las llamas, Heavy-Thor le lanzo un martillazo, la serpiente se desoriento, el volvió a soltar otro y otro y otro, la serpiente agito las alas para alejarse y vomitar fuego de nuevo, Heavy-Thor lanzo el martillo que le dio de lleno en la cabeza y este volvió de nuevo a su mano.
La serpiente estaba en el suelo, desorientada, Heavy-Thor le soltó golpes hasta que finalmente mato a aquel demonio. Su armadura, casco y capa habían sido destruidos, solo llevaba puestas sus botas, algo chamuscada y sus pantalones de cuero que se encontraban en un estado similar, salvo por los brazaletes de cuero de los ante brazos y eso el resto había sido chamuscado, tenía algunas quemaduras en la cara y el pecho, y el vello de su cuerpo había desaparecido, ese monstruo, esa nimiedad había sido duro oponente en su estado.
Agito el martillo, no sabía hasta cuando le durarían sus poderes divinos antes de no tener suficiente energía para usarlos. Iba a ser un viaje difícil.






Capitulo II- La batalla por las manzanas de Uhlm
El instinto le decía que algo no iba bien, estaba cerca, según las instrucciones del debilitado Odín, pero su instinto le avisaba de algo, paro el vuelo, estaba ya agotado a pesar de que no era la primera vez que paraba, avanzo con cuidado entre los árboles, el era grande, musculoso y rubio, era fácil de descubrir.
Paro, el crujir de ramas pequeñas le indicaba que no estaba solo, miro a su alrededor, vio de refilón un par de siluetas esconderse tras unos árboles, se agacho, y con disimulo agarro su martillo de la correa, a continuación puso la palma de la mano libre en el suelo nevado y con un golpe seco le dio un pulso de energía que hizo que la nieve de los nevados árboles cayera, y era mucha nieve, con esta distracción, agito el martillo y salio volando en dirección a quienes le seguían, voló lo mas bajo que pudo, casi podía rozar los dedos con la nieve del suelo, se sitúo detrás de uno de ellos le agarro de una pierna mientras seguía volando haciéndole caer al suelo, y cuando callo y perdió la lanza que llevaba Heavy-Thor le hundió la cabeza de un martillazo a la vez que se posaba en el suelo.
Ya se había ocupado de uno, quedaba otro, agudizo el oído, escucho la cuerda de un arco tensándose y una respiración agitada, el que quedaba estaba nervioso por lo de la nieve y el sonido de su compañero cayendo, el sonido del tipo huyendo costosamente por la nieve recorrió el bosque, iba a dar la alarma seguro, Heavy-Thor agudizo el oído todo lo que pudo, tenía que localizar el origen del sonido, se concentro, estaba a su izquierda, se preparo y lanzo el martillo a ras del suelo, segundos después escucho como le destrozaba las piernas al centinela que huía y este caía al suelo sobre la nieve, el martillo volvió a su mano, lo agitó y salio volando en dirección al centinela.
Aterrizó al lado suyo, este se intento levantar y gritar, Heavy-Thor le puso la mano en la boca golpeándole la cabeza contra el suelo, lo observo era un Cani, que hacían allí, no era casualidad, y los Canis tenían una cosa buena, o al menos buena para él, eran muy cobardes, así que no le costaría hacerle hablar.
-¿Qué hacéis aquí?-le susurro al oído.
-Vete al inf…-golpeo con su martillo en la rodilla del Cani, a la vez que tapaba su asquerosa boca para que no gritara.
-¿Qué hacéis aquí?, te vuelvo a decir, no te molestes en gritar si no quieres que te de latigazos para que cantes con tus propios intestinos, ¿me as entendió?-con cara de enorme dolor asintió.- ¿Qué hacéis aquí?
-Solo una patrulla rutinaria-el único Cani valiente en Kilómetros a la redonda, y le había tocado a él. Le golpeo la otra rodilla mientras le volvía a tapar la boca
-Mentira, dime la verdad chico.
-Por el amor de dios-gimió.
Heavy Thor le rompió esta vez una muñeca con el martillo, y volvió a taparle la boca, estaba siendo mas violento de lo normal, desde lo de su hermana estaba tocado, pasado de vueltas y agotado sentía un enorme pozo de tristeza dentro y no sabía bien de que era.
-La, Verdad.
-Sabíamos que ibas a venir, es una trampa, lo del dragón también la chica era de los nuestros, te debilitaran dentro del bosquecillo hay unos Canis que tiene unos “civiles”-acento de forma especial esta última palabra-para obligarte a salvarlos y agotarte mas, en realidad son regueatoneros disfrazados, creen que estas agónico y eso va a ser tu tiro de gracia.
Heavy-Thor lo levanto le agarro de las sienes conciliador y le giro la cabeza rompiéndole el cuello, rápido y limpio, sentía…furia.
Dentro del bosquecillo que rodeaba el árbol con las manzanas de Ulhm, los canis deambulaban de un lado a otro esperando a su persa, los falsos Civiles estaban sentados rodeados de canis apuntándoles, con sus armas y esperando al dios del trueno y el metal.
Se escucho el chasquido de una rama, miraron hacia arriba, y del cielo callo Heavy-Thor semidesnudo con a ropa abrasada y empezó a repartir golpes a todo lo que tenía delante, la trampa no había surtido efecto y habían sido vencidos por el supuesto dios agónico.
Realmente estaba agotado, ese último combate lo había destrozado, tras los disfraces y con atención no le costo ver que era cierto en realidad eran regueatoneros, se dejo caer y fue arrastrándose hasta el enorme árbol, cogió varias manzanas y por fin mordisqueo una, el efecto fue instantáneo, se sintió lleno de energías como una bomba a punto de estallar, se la comió entera, después cogió unas cuantas mas, agito su martillo y voló a toda velocidad hacia el refugio.
Hacía demasiado que no volaba de esa manera, sin ahorrar energía, desfogándose, lo necesitaba, necesitaba soltar toda la oscuridad que llevaba dentro, estrés, ira, tristeza, mucha, mucha tristeza con un origen desconocido, debería ser lo de su hermana lo de su patria, pero no eso no le entristecía tanto lo otro el origen de aquella tristeza era desconocido y poderosos muy poderoso, sentía gansa de desfallecer, pero gracias al cielo, o a lo que fuera, el resto de sus sentimientos, eran lo suficientemente fuertes para contrarrestar en suma, el de oscuridad, la ira, la venganza, el honor, el amor fraternal, el deber, eso el hacía ir hacia delante y nada mas.
En un par de horas yendo a toda velocidad aterrizo en el refugio, le tiro la bolsa con las manzanas a uno de los hombres para que se la llevara a toda prisa a su padre, estaba hecho, en unas horas atacarían Asgard al 100% de sus fuerzas mágicas y entrarían de lleno.
-¡Enhorabuena!-dijo Campuzano mientras le palmeaba la espalda, y tras un vistazo rápido-Veo que tenías calor-dijo ante la semidesnudez de Heavy-Thor-por lo menos las botas y los pantalones te han aguantado-río con alegría.-Estas bien verdad.
-Si mis heridas están curadas, y estoy a rebosar de energía otra vez.
-¿y por dentro?, tienes pinta de estar con algo rondándote la cabeza
-No tranquilo
-¿no será la rubita esa que te traía loco cuando eras un chavalito?
-¿Cuál?-sonrrió
-la chavalita esa, como era, algo así como Bianc…
-¡Señor!
Campuzano se giro subitamente.
-¿Qué pasa?
-Están atacando Asgard
-como no he dado ninguna orden-el tono de su voz cambio drásticamente.
-No somos nosotros, ni ningún Asgardianos
-Gigantes del hielo o…
-Dicen que es ChOkI
Heavy-Thor y Campuzano se miraron, algo raro estaba pasando.
Capitulo III-El asedio
Habían pasado ya varias semanas desde la noticia, y a pesar de que no podían corroborarla, todo lo que querían estaba claro que dentro de la ciudad de Asgard había una serie de ataques y conflictos que estaban debilitando a su enemigo, fuera por parte de ChOkI, o por parte de quien fuera.
Así tras una semana, en la que Odín fue recuperando poco a poco su poder gracias a las manzanas, decidieron, reagruparse co todos los aventureros, soldados, dioses y héroes de Asgard, forman un ejercito y tomar la ciudad.
Odín era el único con poder suficiente para poder resistir la voz infernal de Justino, pero todavía tenía que recuperarse, al ser un dios con tanto vivido, su energía a pesar de ser mas poderosa, era mas difícil de usar, de concentrar, y de reponer, Heavy-Thor se recuperaba rápido, y recuperaba sin dificultad su energía, pero Odín era otro caso, y necesitaría mas tiempo para reponerse, sobre todo ahora que el sueño de Odín se acercaba.
 Toda Asgard y sus ciudadanos odiaban a aquellos invasores, con lo que fue fácil sitiar la ciudad, las granjas que suministraban comida a los invasores en la ciudad, solo lo hacían por miedo a las represarías, una vez que el ejercito de Odín, los fue expulsando hacia la ciudad y libero a las gentes de su yugo, no tuvieron problema en cortar la entrada de alimentos a los opresores.
Con Justino ocupado, en su enemigo interior, era muy fácil ganar esa guerra, la gente adoraba a los dioses y héroes de Asgard, les dieron toda la ayuda posible, pudieron incluso formar una pequeña milicia de plebeyos, para vigilar los caminos, y localizar a los últimos reductos enemigos, que se hubieran escapado del sitio, esas milicias, podían encargarse de las tareas mas mundanas, y así el ejercito de Odín podría reconquistar Asgard. Ya que a pesar de no ser dioses o héroes, eran asgardianos, y eran igual de valientes y arrojados que ellos.
Una mañana, vieron desde su campamento como los almacenes de víveres asgardianos ardían, todos ellos, eso no era bueno para Justino, sin la comida que había en ellos, el sitio duraría unas pocas semanas más, ya que el problema de tener un ejército tan grande era que había que alimentarlo.
Los hombres que Campuzano tenía en la ciudad les dijeron que el grupo de resistencia que estaba entreteniendo a los invasores había sido el culpable de aquella acción, los graneros reales, y los depósitos de comida habían ardido hasta los cimientos, y no podrían aguantar más de dos o tres semanas de sitio.
Y además, Justino, para poder aguantar un poco mas el sitio, estaba requisando alimentos a la población civil, y dentro de la ciudad se estaba tramando una rebelión, eso les venía bien, si atacaban a la vez que se producía el estallido, los hombres de Justino estarían tan desorganizados que no representarían una amenaza, además debían intervenir, si no tras el estallido los hombres de Justino masacrarían a los civiles.
También se habían enterado del plan de Justino, en cuanto al asedio, tenía pensado acabar con la resistencia interna primero y después con ellos, al parecer les temía, ya que en el fondo no era más que un cobarde, estaba empezando a desesperarse. Tras eso Odín le dio instrucciones a los hombres de Campuzano de que volvieran y se pusieran en contacto con los cabecillas de la revuelta, que les dijeran que tenían apoyo desde fuera, y que cuando se alzaran en contra de Justino les hicieran alguna señal con fuego, y si podían que localizaran a la resistencia, que estaba volviendo loco a Justino.
Tras la reunión Heavy-Thor salió a meditar, por los bosques que guarecían al campamento. Ya no llevaba la ropa abrasada, ahora llevaba un pantalón de cuero y unas botas de cuero simples, y una capa de piel simple, no quería llevar grandes armaduras, con grandes ornamentos, no se sentía digno de ello, pensaba continuamente en su hermana, el sentimiento de al traición le remordía y no abandonaba su mente, se preguntaba “¿fui leal a mi familia y a mis camaradas, o traicione a mi hermana?”.
Su hermana no era mala persona, pero siempre había estado en segundo plano, el gran Odín padre de los dioses no quería una hija, la pobre nunca había tenido un padre, solo le había tenido a él, se querían como hermanos, eran inseparables, de niños siempre jugaban juntos, era una chica rubia, preciosa y dulce, era la hermana perfecta, y ante el desprecio de su padre ella no hacía aprecio, tenía a su hermano que cuidaba de ella, y eso era suficiente.
Pero su hermano el poderoso Heavy-Thor le fallo, cuando alcanzaron los diez años, Heavy-Thor fue enviado con un grupo de héroes, Barón Rojo, vivió miles de aventuras con ellos, mientras se instruía, pasando de jugar con palos, a luchar contra monstruos, y demonios, de hacer carreras, a tener que cortar cientos de árboles cada día para pulir su fuerza, de reír y picar a su hermana, a estar serio y buscar los puntos débiles de su próximo enemigo.
No era un niño cuando se fue, pero tampoco un adulto, nadie le cuidaba, nadie le quería ni le mimaba ya, a pesar de que no tenía que sufrir el desprecio de Odín y era su preferido, a pesar de que tenía el cariño soldadesco de sus maestros y de los héroes de Barón Rojo, a pesar de estar teniendo una infancia con aventuras que todo niño soñaría, a pesar de eso, estaba solo, se sentía solo, y finalmente maduro convirtiéndose en el guerrero perfecto, en el líder perfecto, en el heredero perfecto de Odín.
Y así con diecinueve años, siendo lo que Odín deseba que fuera, volvió a Asgard, y ya nada era igual, su hermana, vestía como uno de sus enemigos, cmbio su nombre por uno diferente, como una choni, se había quedado sola, mas sola que Heavy-Thor, ya que este tenia a sus camaradas, había sido premiado con un arma mitológica y poderosa, y había sido convertido en el dios del trueno y el metal.
Pero su hermana había pasado todos aquellos años sola, sin nadie que le mostrara aprecio, sin ningún regalo ni premio, y su dulzura y cariño se habían convertido en rencor y odio, se había juntado con los enemigos de Asgard y se estaba convirtiendo en uno de ellos, ya que a lo malo que tenían, le trataban mejor que los propios asgardianos aunque fuera por interés.
Y al igual que su hermano pensaba que había sido abandonada por este, y que la había dejado sola. Durante unos meses Heavy-Thor intento recupera a su hermana, pero no pudo ella se hundió finalmente en la oscuridad y dejo la semilla de esta en el alma de Heavy-Thor. Intento atacar Asgard, y cuando fracaso tuvo que ser exiliada. El fracaso de sus planes y su exilio fue a manos de Heavy-Thor, que había sido obligado por su padre, esto hizo que ChOkI, odiara a su propio padre, y se alejo para siempre de Heavy-Thor.
El fue nombrado guardián de Asgard, y vivió aventuras, ella se quedo en el exilio trazando planes sin parar para conquistar mundos, Asgard, y vencer a su familia.
Ahora un grupo de rebeldes, hacía la vida imposible a Justino, la líder según decían se parecía a ChOkI. El quería pensar que era así, que por fin había conseguido perdonar el enrome pecado de su hermano, que había decidido ir por el buen camino, que les estaba ayudando. Solo alguien que viviera en el palacio real de Asgard, podría conocer tan bien Asgard como para dar esos golpes tan dolorosos para Justino, como por ejemplo la quema de los suministros y el grano real, que acortaría tremendamente el asedio. Tenía que ser ella.
Los días pasaron y las reuniones estratégicas se celebraban dos o tres veces al día, estaban esperando la rebelión civil para atacar, pero no llegaba, a pesar de lo cambios de estrategia el plan se mantenía, a la primera señal de rebelión civil, asaltarían las murallas e irían por estas hacia el palacio, eliminando todo lo que se pusiera en medio para detener a las tropas que salieran a contener la rebelión, los civiles rebeldes se encargarán de eliminar a los centinelas que hubiera por la ciudad, el ejército de Odín de eliminar a las tropas opresoras que salieran a reprimir la rebelión, Odín y Heavy-Thor irían a por Justino, no era poderoso, pero para neutralizar los efectos de su voz necesitarían el poder de los dos.
Una mañana vieron una flecha en llamas salir desde la ciudad hacia fuera, pasando por encima de las murallas, esa debía ser la señal, decidieron atacar, dispararon una flecha en llamas hacia la ciudad, para avisar a los rebeldes, y se dispusieron al asalto de las murallas, los centinelas desde el campamento de Odín avistaron los primeros símbolos de rebelión, el ejercito de Odín empezó el ataque, rápidamente tomo las murallas y se dirigieron a palacio por estas, ahora era el turno de Odín y Heavy-Thor.
-¿estás listo hijo?
-si padre
Odín agarro su lanza con las dos manos, la choco contra el suelo y tras un resplandor aparecieron en el salón del trono de Asgard.
-os estaba esperando-era Justino-¡rodeadlos!
Un montón de bievers aparecieron y los rodearon
-¿crees que con esto podrás con nosotros?
Justino abrió la boca y empezó a entonar una melodía, intentaba debilitarlos, Odín choco su lanza contra el suelo, el tintineo chocaba con la melodía de Justino bloqueándola, Justino entono con mas fuerza, Odín le dio mas presión a su lanza aumentando el tintineo. Las bievers se les lanzaron, Heavy-Thor no podía atacarlas sin dejar la protección de Odín ante el canto, pero si no lo hacia atacarían a Odín rompiendo su concentración.
Un disco voló por la sala dándole ha Justino en la cara, solo le hizo un rasguño pero gracias a él dejo de cantar.
Con rapidez Heavy-Thor se lanzo contra las bievers, eliminándolas una por una, Justino se levanto, hizo un amago de entonar, pero Odín le lanzo su lanza dándole en un pie, Justino cayo al suelo gritando, Heavy-Thor acabo con las ultimas bievers, y cuando Justino hizo amago de volver a cantar Heavy-Thor le lanzo el martillo que el acertó en toda la boca rompiéndole todos y cada uno de sus dientes, e impidiéndole cantar.
Ya estaba habían ganado, era cuestión de tiempo que sus tropas vencieran a las de Justino.
Un portal de fuego se abrió en medio de la sala, produciendo una explosión que lanzo a Odín y a Heavy-Thor por los aires, del portal salio una especie de reptil con  brazos, se acerco reptando hacia Justino que se encontraba en el suelo sangrando por la boca y le hablo con una voz silbante y con su lengua bífida-te dije, que atacaras y consiguieras Asgard para mi, mientra yo intentaba conseguir la tierra, te fije que era importante porque si yo no conseguía conquistarla necesitaríamos esta posición, te dije que debías matar a todos los dioses y héroes Asgardianos, y sobre todo a ese-señalo a Heavy-Thor-que yo me encargaría de eliminar al resto de vengadores, te dije que debíamos hacerlo para preparar su llegada-dijo refiriéndose a un personaje desconocido-te dije que había que dar prioridad ha la eliminación de los vengadores, para que no representaran un peligro para él, y para que consiguieras cumplir mis ordenes te di el cien por cien de nuestros efectivos, ahora vengo, tras casi ser destruido, y me encuentro que has cumplido la mitad de lo que te pedí, la mitad no importante, que estas perdiendo esa mitad, porque están reconquistando la ciudad, y lo otro que te pedí no esta cumplido, el dios no ha muerto y ahora esta fuerte de nuevo.
Justiniano intento articular palabras con su mandíbula rota en pedazos-peffofame…fa…vifa…
-o por supuesto, necesito una cabeza de turco para que el calme su vida, no pienso pagar yo tus errores, además así tu pagaras los míos.
Le apunto y con un haz de fuego lo hizo desaparecer. A continuación vio a Heavy-Thor.
-¿sabes lo bueno de que tus amigos me enviaran al infierno?, que allí conseguí poderes infernales-sonrío mostrando sus colmillos.
Heavy-Thor y Odín se le lanzaron y empezaron a atacarle, la sierpe se encontraba acorralada se encogió sobre si misma y al abrirse genero una explosión alejándolos de ella. Tras haber ganado espacio, de sus manos surgieron llamas infernales que les dieron a ambos.
Les destrozaron, Odín perdió el conocimiento, y Heavy-Thor estaba apunto.
Se encontraba tirado en el suelo, su ropa de nuevo hecha jirones, y el martillo en su mano, estaba agotado, tenía energías gracias a las manzanas pero mentalmente estaba agotado, su sentido del deber, del honor o de la lealtad ya no le podían dar mas fuerzas, giro su cabeza, y vio que al lado suyo en el suelo estaba calvado el disco que había dado a Justino y le había interrumpido, lo reconoció, era como los que usaba ChOkI, ella había estado allí, les había ayudado, y era la que había organizado la resistencia contra Justino, a pesar de todo, les había dado la oportunidad de reconquistar Asgard, pero el volvía a fallar, volvía a fallar a su hermana, a su padre, a sus camaradas y a su patria, ver el disco y saber que estaba fallando de nuevo a su hermana le desmoralizo todavía mas, los sentimientos de deber, lealtad u honor a no le daban fuerzas, solo sentía oscuridad, una oscuridad enorme, que le inundaba, tristeza, melancolía, depresión, rencor, miedo e ira, todos aquellos sentimientos se sumaban finalmente y daban como resultado ira, la sentía le inundaba, le fluía por las venas, contra mas los pensaba mas ira tenía, estaba furioso, rabioso, su hermana le había ayudado, quería cambiar las cosas ir por el buen camino, y por culpa de ese reptil no lo conseguiría, acabaría con ellos, y no le dejaría recuperar a su hermana, esa suma de ira descontrolada le iba ha hacer estala lr de rabia, se levanto, le daba igual que fuera mas poderoso esa asquerosa serpiente, que Odín no pudiera luchar, o que el no tuviera la moral para combatir, quería destrozar algo y la serpiente estaba allí.
Se le acerco volando y cuando llego a su altura le soltó un martillazo, la serpiente intento contraatacar con un puñetazo de su puño en llamas, Heavy-Thor lo detuvo con el martillo, y devolvió con otro martillazo, siguió martilleándole el pecho y haciéndole retroceder, la serpiente consiguió desembozarse de él y ganando terreno soltó fuego con todas sus fuerzas contra él.
Una tormenta de fuego envolvía a Heavy-Thor intentando ahogarle dentro, Heavy-Thor interponía su martillo con el poder eléctrico de la tormenta para poder guarecerse de aquel fuego infernal, pero no era suficiente, necesitaba mas poder, mas energía, necesitaba transformar aquella rabia en poder real, debía dejar de ser su motivación APRA ser su fuerza de energía, se concentro, le dio mil vueltas, enrabiándose cada vez mas y mas y mas, su respiración se convirtió en un rugido de pura ira, mas ira mas ira, fallar a su gente, siempre decepcionándola, no cumpliendo las expectativas, ira, ira, soledad, ira.
De repente entre la tormenta ígnea que había creado, estallo entre fogonazos eléctricos, y la sierpe salio disparada contra una pared, se recompuso y alzo la vista buscando el origen de aquel poder, y vio electricidad, pura electricidad, el dios había alcanzado su grado máximo de poder, había generado a través de su poder, un nuevo estado físico, era energía, el dios le miro, entre tanta energía  era imposible discernir una figura, solo veía fogonazos eléctricos. De repente le pareció ver unos ojos detrás de aquella masa de poder, que le miraron, de la masa eléctrica salieron dos fogonazos en su dirección, que le dieron de lleno, llevaban algo dentro, que le golpeo y destrozo internamente, mientras la capa de electricidad le electrocutaba y chamuscaba la piel, se estaba asando mientras eso le golpeaba y le echaba varios metros hacia atrás, finalmente callo al suelo y lo que quiera que fuera que le había golpeado y electrocutado volvió a la masa eléctrica.
Heavy-Thor volvió a encerrar ese nuevo poder dentro de su cuerpo, volviendo a su estado normal, se acerco, la serpiente tenía la piel completamente quemada, los ojos se le habían quemado y se estaban deshaciendo, estaba a punto de morir.
Heavy-Thor le agarro y amenazándole con el martillo le grito:
-¿¡quien es ese al que sirves monstruo!?
La serpiente estaba destrozada, asada. Pero a pesar de eso saco fuerzas para hablar.
-el…mismo…que exterminara…a….tu…s…amigo…s
La serpiente empezó a arder y desaparecido, no sabía si estaba muerta o había vuelto al lugar del que había salido pero ahora le preocupaban más sus compañeros terrícolas.
Unas horas después se encontraba  delante de Odín algo mas recuperado, en su trono y de Campuzano, la ciudad era suya ya, habían liberado a los Asgardianos, ahora vendría una época de reparaciones, pero Asgard volvería a resplandecer, llevaba una ropa de cuero de vasallo, lo primero que habían encontrado, y explicaba a Campuzano y a Odín lo que había pasado y lo de su transformación.
-Bien, deberías tener cuidado con ese poder, utilízalo con cabeza, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. En cuanto a lo de volver a la Tierra…
-Si…
-dado el peligro que pueden correr tus amigos, podrás volver, pero antes acepta unos regalo de tu padre.
-No tienes opción-sonrió Campuzano al decirlo.
Unos siervos entraron con algunos objetos, uno de ellos llevaba una enorme caja de metal.
-Abridla-ordeno Odín
La caja se abrió como un armario dentro había una armadura parecida a la que llevaba antes Heavy-Thor, pero mas modernizada.
-Pruébatela
Los siervos salieron y tras la intimidad de la caja Heavy-Thor se la puso cuando salió estaba resplandeciente.
El casco había sido sustituido por una especie de diadema masculina con unas alas plateadas en los lados, que hacían que el pelo dorado de Heavy-Thor cayera por la parte de atrás de su cabeza.
La armadura era de láminas grandes superpuestas en cuatro capas que caían en forma de pico que se iban estrechando y afilando al llegar a la cadera, en cada capa de láminas había un par de espejos redondeados y plateados del tamaño de un puño cerrado.
Los pantalones eran de cuero negro llevaban un bordado en espirales y en del cinturón de cuero marrón caían unas tiras de seda ancha y dorada del lado derecho de la cadera.
Llevaba unos brazaletes plateados, que tenían grabados de su historia con héroes y dioses combatiendo, estos tenían una forma anatómica como el resto de la armadura y por encima de las botas de cuero que llegaban hasta la rodilla, se ataban unas grebas con el mismo diseño y adornos de los brazaletes.
La capa consistía en un accesorio para la armadura que se enganchaba a la altura del deltoides e iba de hombro a hombro con siete tiras de lino rojo, de un grosor de dos palmos y que llegaban hasta el suelo.
-La verdad es que te sienta fenomenal-dijo Campuzano
-Me gusta, es muy cómoda y ligera
-y te protegerá bien-dijo Odín.
Se levanto y fue hacia la siguiente caja, mostrándosela a Heavy-Thor, dentro estaba el metal-mjolnir, pulido y reluciente, Heavy-Thor lo agarro.
-lo he mandado pulir y embellecer, han dado grasa al cuero de la empuñadura y a la correa, para embellecerla y cuidarla y con una serie de aceites han dado ha la cabeza del martillo belleza al quitarle los arañazos y mas resistencia para protegerla y que no se facture, ahora esta reluciente de nuevo. Abre esa caja-le ordeno Odín, Heavy-Thor agarro la correa del martillo a una arandela de su cinturón que permitía poder guardarlo para no llevarlo constantemente en la mano.
Abrió la caja y encontró una bolsa de cuero de viaje, con grabados en el cuero.
-En esa bolsa encontraras unas cuantas manzanas de Uhlm por si necesitas energías, de nuevo, y algunos remedios curativos, junto a algunas pertenecías tuyas, es mágica así que puedes meterle todo el equipaje que quieras, no se cuanto tiempo as a estar fuera así que te la he regalado para que puedas aguantar fuera mucho tiempo.
-Bueno yo también tengo un regalo para ti.-dijo Campuzano, a continuación se le acerco y se lo dio.
Era un cuchillo, lo desenfundo, tenia dos palmos de largura, y una forma curvada anatómica, el cuero de la vaina y de la empuñadura, eran rojos, eran un cuchillo pe combate precioso, Heavy-Thor se lo ciño al cinto.
-Gracias a los dos por tantos regalos.
-Ten cuidado ahí fuera chico.
-Hijo, a pesar de que estés preparado para estar mucho tiempo fuera no te olvides de nosotros.
-de acuerdo, una cosa mas, ¿se sabe quienes eran los de la resistencia?
-No, al parecer desaparecieron poco después de la toma de Asgard.
-ah, de acuerdo-Heavy-Thor parecía decepcionado-bueno adiós-agito su martillo y se teletransporto al mundo humano.
-No te preocupa-preguntó Campuzano
-Es mi hijo, podrá con ello
-sabes bien lo que paso con el último dios que experimento tanto poder verdad
-Si, pero cuando yo gane ese poder lo puede controlar, solo tuve que sacrificar un ojo por él.
-Si pero no me refería a ti-aclaro Campuzano-el último dios en experimentarlo, no hizo ningún sacrificio al árbol de Yigddrasil, se volvió loco y se suicido
-El estaba consumido por la ira y la oscuridad, mi hijo es el estandarte de la luz, por favor él esta por encima de eso, tiene a su ira controlada, y no hay oscuridad en su corazón.
-O eso es lo que aparenta-dijo mientras hacía caso a la cara de furia con la que le miraba Odín y pensaba en la desgraciada ChOkI y lo que ella podía generar en su hemano.

BDC

No hay comentarios:

Publicar un comentario